Cuando aparece una lumbalgia aguda y sentimos
que la espalda se bloquea, que estamos r铆gidos o que cualquier movimiento nos
duele, hay algo importante que debemos entender: no siempre hacer m谩s significa
recuperarnos m谩s r谩pido.
En esta primera etapa, lo recomendable es
movernos dentro de lo que el dolor nos permita, sin forzar.
¿Hielo o calor?
Podemos utilizar hielo durante 15 a 20 minutos
para intentar bajar la inflamaci贸n y aliviar el dolor. Tambi茅n podemos aplicar
calor superficial para favorecer la relajaci贸n muscular y disminuir la
sensaci贸n de rigidez.
El fr铆o y el calor no son necesariamente antag贸nicos.
Pueden complementarse.
Sin embargo, no a todas las personas le hace
bien uno u otro. Ac谩 cada paciente deber谩 ver que es lo que mejor le funciona y
que le calma el dolor.
Lo que sugiero muchas veces es ponerse 20 minutos de hielo y luego 30 minutos de calor. Pero esto puede que no le funcione a todo el mundo, con lo cual cada persona deber谩 usar lo que mejor le haga.
En cuanto a los medicamentos, podemos utilizar
el antiinflamatorio que nuestro m茅dico haya indicado, teniendo en cuenta los
antecedentes cl铆nicos, la funci贸n renal, la presi贸n arterial, las patolog铆as digestivas
y las posibles contraindicaciones. No todas las personas pueden tomar
antiinflamatorios.
Movimiento y descanso: encontrar el equilibrio
Caminar unos minutos, acostarnos un rato,
levantarnos y cambiar de posici贸n suelen ser buenas estrategias para aliviar
las molestias.
De hecho, muchas veces son acciones que el propio
cuerpo nos pide de manera espont谩nea.
La clave est谩 en alternar el movimiento con
per铆odos breves de descanso, evitando permanecer demasiado tiempo en una misma
posici贸n.
El reposo absoluto en cama no es recomendable
como tratamiento habitual de una lumbalgia aguda.
¿Qu茅 conviene evitar durante la fase aguda?
Cuando atravesamos un episodio de dolor lumbar
intenso, no es el mejor momento para realizar ejercicios exigentes o intentar
recuperar toda la movilidad de golpe.
Por ejemplo:
Abdominales intensos: especialmente aquellos
que aumentan el dolor o generan una exigencia importante sobre la regi贸n
lumbar.
Elongaciones profundas con flexi贸n del tronco:
como intentar tocarse los pies con las rodillas extendidas.
Movimientos bruscos o forzados:
particularmente si reproducen o aumentan los s铆ntomas.
Reposo prolongado: permanecer acostados
durante muchas horas o d铆as puede retrasar la recuperaci贸n.
¿Qu茅 sucede cuando flexionamos el tronco hacia
adelante?
Cuando flexionamos la columna lumbar, cambia
la distribuci贸n de las cargas sobre los discos intervertebrales generando que
estos se desplacen hacia atr谩s y pueden terminar comprimiendo o inflamando la
zona por d贸nde sale el nervio.
Si comparamos al
disco intervertebral con un alfajor de dulce de leche, veremos que cuando apretamos
adelante la tapa del alfajor, el dulce de leche se va hacia atr谩s.
Lo mismo ocurre al flexionar el tronco. Hay
presi贸n delante de la v茅rtebra y el disco, el dulce de leche, hace fuerza hacia
atr谩s. Esto, hecho de forma repetida va rompiento las estructuras que lo
contienen y puede generar protusiones o hernias discales.
Por eso, durante una crisis aguda, si la
flexi贸n del tronco aumenta los s铆ntomas, conviene reducirla temporalmente y ver
si puede ser reintroducida de manera progresiva a medida que mejora el cuadro.
Esto no significa que los abdominales, las
elongaciones o la flexi贸n lumbar sean ejercicios perjudiciales. Simplemente,
durante esta etapa pueden resultar poco tolerables.
En esta etapa, menos puede ser m谩s. No se
trata de inmovilizar la columna, sino de encontrar el equilibrio entre movimiento,
descanso y alivio del dolor.
Una posici贸n que puede ayudar: Viparita Karani
adaptada
Existe una postura utilizada en yoga llamada
Viparita Karani, que podemos hacer de forma adaptada.
Es una posici贸n de descanso durante un
episodio de lumbalgia aguda, siempre que resulte c贸moda y no incremente los
s铆ntomas.
¿C贸mo realizarla?
Acostate boca arriba sobre una colchoneta,
cerca de una pared.
Acerc谩 los gl煤teos a la pared hasta donde te
resulte c贸modo.
Elev谩 las piernas y apoy谩las sobre la pared.
Busc谩 formar un 谩ngulo aproximado de 90° entre
el tronco y las piernas, sin forzarlo.
Dej谩 los brazos relajados a los costados del
cuerpo.
Respir谩 lentamente y permanec茅 unos minutos,
siempre que la posici贸n resulte confortable.
Un detalle fundamental
El sacro, ubicado en la parte inferior de la
columna, debe permanecer apoyado c贸modamente sobre el piso.
Si al elevar las piernas el sacro se despega
del suelo, podemos flexionar ligeramente las rodillas o alejarnos un poco de la
pared hasta encontrar una posici贸n confortable.
No es necesario mantener las rodillas
completamente extendidas ni conseguir exactamente los 90 grados.
El objetivo no es elongar intensamente los
isquiotibiales, sino encontrar una postura de descanso que permita disminuir la
tensi贸n muscular percibida y aliviar el dolor.
Podemos comenzar con 2 a 5 minutos, si se
tolera bien, y salir de la posici贸n lentamente, girando primero hacia un
costado.
*En caso que esta postura duela se puede
flexionar las rodillas hasta que el dolor desaparezca o bien usar otra
posici贸n.
¿Por qu茅 puede aliviar?
Esta postura puede resultar confortable porque
permite descansar con la columna apoyada, reduce temporalmente la necesidad de
sostener el peso del tronco y facilita la relajaci贸n de la musculatura
antigravitatoria de la espalda.
Adem谩s en algunos pacientes relaja el estado
de tensi贸n que le genera la lumbalgia.
Tambi茅n elonga la cadena de m煤sculos
posteriores del cuerpo.
Importante: Si provoca dolor irradiado,
hormigueo o aumento de los s铆ntomas, debemos interrumpirla.
El mensaje m谩s importante
Durante una lumbalgia aguda, el objetivo
inicial no es ganar fuerza, mejorar la flexibilidad ni realizar grandes rutinas
de ejercicios.
El objetivo es controlar el dolor, recuperar
progresivamente la movilidad y volver a nuestras actividades habituales lo
antes posible, sin forzar.
A medida que disminuyen los s铆ntomas, podremos
incorporar ejercicios de movilidad, fuerza y estabilidad, adaptados a cada
persona.
Y algo fundamental: no todas las lumbalgias
tienen el mismo origen ni requieren el mismo tratamiento.
Si aparecen debilidad progresiva en las
piernas, alteraciones para orinar o p茅rdida de sensibilidad en la zona genital,
se necesita una evaluaci贸n m茅dica urgente.
Record谩:
Cuando la espalda duele y el cuerpo se pone
r铆gido, no siempre necesita que lo estiremos o lo fortalezcamos inmediatamente.
A veces necesita que encontremos posiciones de
alivio, nos movamos dentro de lo tolerable y le demos tiempo para recuperar su
movilidad.
Cuando ten茅s una lumbalgia aguda y te qued谩s ¨duro¨, no intentes destrabar la espalda a la fuerza. Movete dentro de lo que el
dolor te permita. A veces, menos es m谩s.











