Durante a帽os se instal贸 la idea de que correr, por tratarse de una actividad de impacto, termina inevitablemente “desgastando” las articulaciones. La explicaci贸n parece intuitiva: si en cada paso la rodilla recibe una carga, miles y miles de impactos deber铆an deteriorarla con el tiempo. Sin embargo, cuando se analiza la evidencia cient铆fica, la relaci贸n entre running y artrosis resulta bastante m谩s compleja.
Una revisi贸n sistem谩tica publicada en 2023 por Dhillon y colaboradores reuni贸 17 estudios que incluyeron 7.194 corredores y 6.947 no corredores. Los investigadores analizaron radiograf铆as, resonancias magn茅ticas y s铆ntomas cl铆nicos. En conjunto, no encontraron diferencias significativas entre corredores y no corredores en distintos indicadores radiol贸gicos de artrosis ni en el espesor del cart铆lago. De hecho, el dolor de rodilla fue m谩s frecuente entre quienes no corr铆an. Los autores concluyeron que, al menos en el seguimiento disponible, correr no se asociaba con un empeoramiento de los signos cl铆nicos o radiol贸gicos de artrosis de rodilla.
¿Y qu茅 pasa cuando aumentamos los kil贸metros?
Esta es probablemente una de las preguntas m谩s interesantes. ¿Existe un punto a partir del cual acumular kil贸metros empieza a deteriorar la articulaci贸n?
Burfield, Sayers y Buhmann, en una revisi贸n sistem谩tica y metaan谩lisis publicada en Physical Therapy in Sport en 2023, analizaron la relaci贸n entre el volumen semanal de running y la prevalencia de artrosis de rodilla. Los corredores fueron clasificados seg煤n diferentes vol煤menes semanales, incluyendo un grupo que superaba los 48 kil贸metros por semana. El an谩lisis no encontr贸 una prevalencia significativamente mayor de artrosis de rodilla en los grupos que acumulaban m谩s kil贸metros respecto de los controles. Los propios investigadores, sin embargo, se帽alan que hacen falta grandes estudios prospectivos para comprender mejor la relaci贸n entre volumen y artrosis a largo plazo.
Esto es importante: no podemos concluir que cuantos m谩s kil贸metros corramos, mejor, pero tampoco parece correcto asumir que acumular kil贸metros conduce inevitablemente a la artrosis.
La dosis parece importar
Uno de los trabajos m谩s interesantes para entender esta relaci贸n fue el metaan谩lisis de Alentorn-Geli y colaboradores, publicado en Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy. Incluy贸 25 estudios y 125.810 personas.
Los resultados llaman la atenci贸n: la prevalencia de artrosis de cadera o rodilla fue de aproximadamente 3,5% entre los corredores recreativos, frente al 10,2% en el grupo control y al 13,3% entre corredores competitivos.
Estos n煤meros no significan que correr de manera recreativa prevenga necesariamente la artrosis ni que el running competitivo la provoque. Una asociaci贸n no demuestra causa y efecto. Los propios autores se帽alan que pueden intervenir otros factores, entre ellos las lesiones previas, y que no pudieron establecer causalidad.
Pero s铆 dejan un concepto interesante: la relaci贸n entre ejercicio y salud articular no parece responder a una l贸gica lineal de “m谩s impacto = m谩s desgaste”.
El cuerpo no es una m谩quina que simplemente se desgasta
Una de las claves est谩 en comprender que los tejidos biol贸gicos son capaces de responder a los est铆mulos que reciben.
Huesos, m煤sculos, tendones y las distintas estructuras articulares est谩n sometidos constantemente a fuerzas mec谩nicas. La respuesta depende, entre otras cosas, de la magnitud, direcci贸n y duraci贸n de esas fuerzas, as铆 como de caracter铆sticas propias de cada persona y del entrenamiento. La literatura sobre running y artrosis justamente plantea una relaci贸n dependiente de m煤ltiples factores y no simplemente del n煤mero de impactos acumulados.
Por eso, una frase sencilla puede ayudar a entenderlo:
Carga no es necesariamente da帽o.
Una carga adecuada puede constituir un est铆mulo al cual el organismo responde. El problema puede aparecer cuando la carga supera la capacidad de adaptaci贸n y recuperaci贸n del tejido, especialmente frente a aumentos bruscos del volumen o de la intensidad, lesiones previas u otros factores individuales.
Entonces, ¿correr hace bien o hace mal para las articulaciones?
Probablemente esa no sea la mejor pregunta.
La evidencia disponible permite afirmar con bastante tranquilidad que el running recreativo no se asocia, en general, con una mayor prevalencia de artrosis de rodilla. Al mismo tiempo, existen datos que justifican ser m谩s prudentes cuando hablamos de running competitivo, exposiciones muy prolongadas y cargas elevadas.
Por eso, m谩s que demonizar el impacto, hay que prestar atenci贸n a la dosis y a la progresi贸n del entrenamiento.
Aumentar los kil贸metros y la intensidad de manera gradual, respetar los tiempos de recuperaci贸n y contemplar antecedentes de lesiones permite individualizar mejor las cargas. Cuando existen molestias, lesiones previas o dificultades recurrentes, una evaluaci贸n cl铆nica y, cuando corresponda, de la mec谩nica de carrera puede aportar informaci贸n 煤til para orientar el entrenamiento.
En definitiva, no se trata solamente de cu谩nto corr茅s.
Se trata de c贸mo corr茅s, c贸mo progres谩s y c贸mo te recuper谩s.
Porque cuando hablamos de ejercicio y adaptaci贸n, muchas veces la clave est谩 en encontrar la dosis justa.
Estudios citados
- Dhillon J. et al. (2023). Effects of Running on the Development of Knee Osteoarthritis: An Updated Systematic Review at Short-Term Follow-up. Orthopaedic Journal of Sports Medicine. Ver estudio
- Burfield M., Sayers M., Buhmann R. (2023). The association between running volume and knee osteoarthritis prevalence: A systematic review and meta-analysis. Physical Therapy in Sport. Ver estudio
- Alentorn-Geli E. et al. (2017). The Association of Recreational and Competitive Running With Hip and Knee Osteoarthritis: A Systematic Review and Meta-analysis. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy. Ver estudio












