Además del entrenamiento, Haaland incorpora distintas estrategias de recuperación que hoy también utilizan muchos deportistas de élite.
🔴 Fotobiomodulación con luz roja e infrarroja: utiliza longitudes de onda específicas que estimulan las mitocondrias, las estructuras encargadas de producir energía dentro de las células. La evidencia científica muestra que puede disminuir el dolor muscular, favorecer la reparación de los tejidos, reducir la inflamación y acelerar la recuperación entre entrenamientos. En algunos casos también se observan pequeñas mejoras en el rendimiento.
🧊 Baños de inmersión en agua fría: consisten en permanecer entre 10 y 15 minutos en agua a unos 10-15 °C. El frío ayuda a disminuir el dolor muscular de aparición tardía (DOMS), reduce la inflamación y el edema, y mejora la sensación de recuperación, especialmente cuando hay poco tiempo entre entrenamientos o competencias. Sin embargo, su uso sistemático inmediatamente después de entrenamientos de fuerza podría disminuir parte de las adaptaciones musculares relacionadas con la hipertrofia.
🫧 Cámara hiperbárica: aumenta la presión ambiental mientras se respira oxígeno, lo que incrementa la cantidad de oxígeno disuelto en la sangre y mejora su llegada a los tejidos. Tiene indicaciones médicas bien establecidas y puede ser útil para algunas lesiones específicas, aunque la evidencia no demuestra que mejore de manera significativa el rendimiento de deportistas sanos.
¿Alcanza con hacer todo esto?
No. Estas herramientas pueden aportar un beneficio, pero relativamente pequeño y siempre como complemento. Las variables que más influyen en la recuperación y el rendimiento siguen siendo las de siempre: un entrenamiento bien planificado, una alimentación adecuada, dormir lo suficiente y una buena gestión del estrés. Sobre esa base sólida, estrategias como la luz roja, los baños de hielo o la cámara hiperbárica pueden sumar, pero no reemplazan los pilares fundamentales del rendimiento deportivo.



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