E-mail Tw

eladiovecchi@gmail.com / Instagram @eladiovecchi / Turnos Núñez (WhatsApp 9 11 3605-8073) y Recoleta (WhatsApp +54 9 11 4093-3209)

viernes, 12 de junio de 2026

La coordinación también se entrena


Cuando somos chicos, cada vez que corremos, saltamos, trepamos, andamos en bicicleta o jugamos, el cerebro va creando millones de conexiones neuronales.

Es como si fuera construyendo caminos por donde circula la información que nos permite movernos de manera eficiente. En esos caminos quedan "grabados" patrones fundamentales como caminar, correr, mantener el equilibrio, reaccionar ante un obstáculo o coordinar brazos y piernas.



Con el tiempo, esos caminos se transforman en una especie de software que ejecutamos cada vez que necesitamos movernos, mantener el equilibrio, reaccionar o realizar una tarea motora. Son programas que el cerebro fue aprendiendo y perfeccionando a lo largo de los años.

Pero a medida que pasan los años ocurren dos fenómenos importantes.

Por un lado, solemos movernos menos. Pasamos más tiempo sentados, utilizamos más pantallas y dejamos de realizar muchos movimientos variados que antes formaban parte de nuestra vida cotidiana.

Y por otro lado, el propio sistema nervioso envejece. La velocidad de conducción nerviosa disminuye, los reflejos se vuelven más lentos, se pierde masa muscular, disminuye la sensibilidad de algunos receptores y el cerebro recibe menos información de calidad sobre el cuerpo y el entorno.

Por eso me gusta utilizar una metáfora.

Esos caminos neuronales que construimos durante la infancia empiezan a llenarse de pasto.

Algunos se usan cada vez menos y otros se vuelven más lentos de recorrer. No desaparecen, pero se debilitan progresivamente.

Entonces comienzan a aparecer movimientos más torpes, menor velocidad de reacción, peor equilibrio, más dificultad para aprender movimientos nuevos y un mayor riesgo de caídas.

La buena noticia es que el cerebro conserva capacidad de adaptación durante toda la vida.

Por eso es tan importante seguir moviéndonos, jugar, desafiar al cuerpo y realizar actividades que obliguen al cerebro a integrar movimiento, equilibrio, atención y coordinación.

📱 Menos pantallas.

🤸 Más movimiento.

Porque la coordinación no se conserva sola.

👉 Se usa o se pierde.

✅ Probá este ejercicio simple de coordinación

1️⃣ Con la mano derecha tocá tu oreja izquierda y con la mano izquierda tocá tu nariz.

2️⃣ Luego cambiá rápidamente: mano izquierda a la oreja derecha y mano derecha a la nariz.

3️⃣ Alterná una posición y otra cada vez más rápido.

Parece sencillo, pero obliga al cerebro a integrar ambos hemisferios, mejora la coordinación, la atención, la velocidad de procesamiento y la conciencia corporal.

📌 La coordinación no depende solamente de los músculos. Depende del cerebro. Y el cerebro se mantiene joven cuando lo desafiamos a moverse

No hay comentarios:

Publicar un comentario