E-mail Tw

E-mail: eladiovecchi@gmail.com Twitter: @eladiovecchi

miércoles, 22 de febrero de 2017

Microorganismos intestinales modulan los niveles de serotonina

15/02/2017 ● Redacción / SINC


Una investigación en células y ratones ha demostrado cómo la activación de la proteína TLR2, el principal elemento que reconoce los cambios en la cantidad y calidad de la flora intestinal, condiciona los niveles de serotonina.
El estudio ha evidenciado que cuando se activan los receptores celulares TLR2 que están presentes en los enterocitos (células del intestino), disminuye el transporte de serotonina y la expresión de su transportador. Normalmente, las células del epitelio transportan serotonina para degradarla y destruirla, y actúan como verdaderos controladores de los niveles de serotonina.



El hallazgo surge mientras científicos de todo el mundo están trabajando para comprender las complejas interacciones entre la microbiota en el cuerpo humano y el impacto que tienen en la salud e incluso en el estado de ánimo.
Recientemente, científicos californianos encontraron evidencia de que la microbiota intestinal interviene en el origen de la enfermedad de Parkinson. Ello explicaría por qué la administración de determinados fármacos, como corticosteroides o antibióticos, favorecen el desarrollo de algunos trastornos neurológicos.
[PLoS One 2016; 11: e0169303]Latorre E, Layunta E, Grasa L, Castro M, Pardo J, Gomollón F, et al.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Una hora de siesta mejora función cerebral

Hacer una siesta de una hora por la tarde podría mejor tanto la memoria como la claridad mental de las personas mayores, según un estudio realizado en población china.
El estudio incluyó una cohorte de 2.974 personas mayores de 65 años. Los investigadores observaron los hábitos de sueño nocturno de los participantes y si hacían una siesta o no por la tarde para determinar si este descanso adicional durante el día tenía algún efecto en su función cerebral. El 57,7% de las personas hacía una siesta regularmente después del almuerzo, con una duración media de 63 minutos.
Se pidió a los participantes que se sometieran a varias pruebas de su estado mental, como responder algunas preguntas sencillas y realizar algunos problemas de matemáticas básicas. También intentaron memorizar palabras y copiar dibujos de objetos geométricos sencillos.
Las personas que hicieron una siesta moderada (30-90 min) después del almuerzo rindieron mejor en las pruebas de la función cerebral que las que no hicieron siesta, y también rindieron mejor en comparación con quienes hicieron una siesta corta (< 30 min) o larga (> 90 min). Los participantes que no durmieron por la tarde o que hicieron una siesta corta o muy larga sufrieron una reducción hasta seis veces mayor de sus habilidades mentales. 

 
[J Am Geriatr Soc 2016; Dec 20. [Epub ahead of print]]Li J, Cacchione PZ, Hodgson N, Riegel B, Keenan BT, Scharf MT, et al.

sábado, 11 de febrero de 2017

Caminar o correr en un entorno natural es más beneficioso

Un estudio realizado en Stanford comparó dos grupos que realizaron una caminata de 50 minutos. Un grupo en un ambiente natural y otro caminó por la ciudad. Los investigadores realizaron tests psicológicos sobre el funcionamiento afectivo y cognitivo de los participantes después de la caminata. Estos notaron que los participantes que daban paseos en un entorno natural tenían disminución de la ansiedad, negatividad y mejoraron sus pensamientos positivos, aumentando su memoria de trabajo.
Ahora ya sabés por dónde conviene salir a caminar o correr...



http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169204615000286

miércoles, 8 de febrero de 2017

El sistema inmunitario se reiniciaría durante el sueño

Una investigación ha obtenido nueva información acerca de cómo el sistema inmunitario se restaura a sí mismo durante el sueño.



Los científicos tomaron muestras de sangre de 14 hombres jóvenes y sanos, con una edad media de 25 años, que durmieron durante toda la noche y una vez más mientras permanecían despiertos toda una noche. Analizaron los niveles de células T, que constituyen la base del sistema inmunitario, en las muestras.
Cuando los participantes durmieron toda la noche, los niveles de los subtipos de células T se redujeron en un plazo de tres horas tras quedar dormidos, pero los niveles se mantuvieron elevados cuando los voluntarios permanecieron despiertos toda una noche.
Según los investigadores, el rápido descenso en los niveles de células T en la sangre durante el sueño muestra que incluso una noche sin sueño afecta al sistema inmunitario adaptativo, otro motivo de que el sueño regular sea tan importante para la salud general. 





Fuente:
http://www.neurologia.com//noticia/6059/el-sistema-inmunitario-se-reiniciaria-durante-el-sueno

miércoles, 28 de diciembre de 2016

El ejercicio físico moderado retrasa el estrés oxidativo celular

Un equipo de investigadores se ha centrado en determinar la relación entre la actividad física y ciertos parámetros sanguíneos relacionados con la capacidad antioxidante durante este proceso. Estos indicadores en sangre, como la coenzima Q10, son los principales responsables a la hora de prevenir el estrés oxidativo celular.
El estudio incluyó a 70 voluntarios que fueron agrupados en dos intervalos de edad, jóvenes de 20-30 años y mayores de 60-70 años, y caracterizados en cuanto a sus hábitos de vida (nutrición, dinamismo social y actividad física), morfología y capacidades funcionales mediante la cumplimentación de cuestionarios y realización de tests específicos.
Tras efectuar las extracciones sanguíneas y analizar los resultados, los autores exponen que. en poblaciones mayores, el deporte de moderada intensidad puede retardar el proceso de envejecimiento, disminuyendo hasta un 15% el estrés oxidativo de las células. Con ello, es la primera vez que se muestra en humanos el efecto beneficioso del ejercicio físico en los niveles de coenzima Q10, utilizándose como terapia frente al descenso de la actividad antioxidante asociada con el envejecimiento.

[Biogerontology 2014]
Del Pozo-Cruz J, Rodríguez-Bies E, Ballesteros-Simarro M, Navas-Enamorado I, Tung BT, Navas P, et al.