La mala noticia es que 1 de cada 3 adultos mayores de 65 años se va a caer este año.
La buena noticia es que podemos prevenirlo.
🪑💪 Chair Stand Test: un test simple que predice mucho más de lo que creés
Si tardás más de 15 segundos en levantarte y sentarte 5 veces de una silla (o no podés completarlo), no es solo “estar fuera de estado”: la evidencia científica muestra que este test predice riesgo de debilidad muscular, caídas y pérdida de independencia.
📌 ¿Qué nos dice este test?
• Señala debilidad de piernas y menor potencia.
• Predice riesgo de caídas en los próximos meses.
• Se asocia con fragilidad y sarcopenia (pérdida de masa muscular).
• Anticipa dificultades para actividades diarias como caminar, subir escaleras o levantarse solo.
• Incluso se vincula con mayor riesgo de hospitalizaciones y mortalidad en adultos mayores.
💡 Lo bueno: es fácil de hacer, no necesitás equipamiento y te da una idea rápida de tu estado funcional.
🏋️♂️ Si te cuesta: sumar fuerza de piernas (sentadillas, pasos, ejercicios en silla) y equilibrio cambia completamente este resultado.
🦶🏽 Propriocepción: tu seguro contra esguinces (sobre todo en trail).
Los esguinces de tobillo son una de las lesiones más frecuentes en corredores, especialmente en quienes hacen trail, donde el terreno es irregular y exige reacciones rápidas.
La buena noticia: podés entrenar la propriocepción todos los días… incluso en la entrada en calor.
¿Qué es la propriocepción?
Es la capacidad que tiene tu cuerpo de saber en qué posición están tus articulaciones sin mirarlas.
Cuando la entrenás, tu tobillo “aprende” a reaccionar más rápido ante una piedra, una raíz o un desnivel. Resultado: menos esguinces, más estabilidad, mejor rendimiento.
Beneficios directos:
✔️ Menos chances de esguince.
✔️ Mayor control en bajadas y terrenos técnicos.
✔️ Mejor eficiencia y menor gasto energético.
✔️ Entrenás músculos y sensores del tobillo que suelen olvidarse.
Desde que nacemos, con los balconeos y el gateo, nuestro cuerpo empieza a moldear las curvas de la columna y los patrones de movimiento que tendremos de adultos.
Pero ojo: las limitaciones biomecánicas, el sedentarismo y las malas posturas al trabajar o estudiar pueden alterar ese desarrollo.
¿Qué podemos hacer?
1️⃣ Moverte más. La actividad física regular es la base.
2️⃣ Fortalecer el CORE. Es tu centro de estabilidad.
3️⃣ Mejorar la flexibilidad. Para que el cuerpo se mueva como fue diseñado.
Si sentís que algo no anda bien…
No corras detrás del problema. Consultá a un profesional capacitado.
La Posturología, la Osteopatía y la Reeducación Postural pueden ayudarte a redirigir el camino.
Tan solo una pequeña proporción de estas respiraciones es
controlada de manera consciente. La mayoría son automáticas y se gestionan
desde el tronco encefálico. Al igual que estar parados, sentados, o caminar. No
nos damos cuenta que lo hacemos. Sólo cuando somos conscientes hacemos
intervenir a la corteza cerebral y esta nos dice que estamos respirando y si
queremos podemos modificar conscientemente la respiración.
Hay tres centros en el tronco encefálico:
-Neumotáxico regula la inspiración al detectar el llenado de
los pulmones.
- El centro de apneas, ubicado en la parte inferior de la
protuberancia, estimula la inspiración y marca su finalización.
- El centro de control del ritmo, en el bulbo raquídeo,
establece la frecuencia respiratoria, coordinando la alternancia entre
inspiración y espiración (aproximadamente 14 veces por minuto).
Estos centros ajustan la respiración en función de estímulos
internos y externos, como cambios en los niveles de oxígeno, dióxido de carbono
y pH de la sangre. Cuando el dióxido de carbono aumenta, se produce una
respiración más profunda y frecuente; cuando desciende, se reduce la intensidad
y la frecuencia respiratoria. La incomodidad al retener la respiración se debe
a la acumulación de dióxido de carbono, no a la falta de oxígeno. Por ello
podemos estar sin respirar más tiempo cuando estamos en reposo qué haciendo una
actividad.
Si no lo experimentaste nunca, te propongo que pruebes no
respirar estando sentado y hagas lo mismo caminando o corriendo. Toma el tiempo
y fíjate cuánto puedes mantenerte sin respirar en cada una de las actividades.
La investigación actual demuestra que la respiración influye
directamente en la dinámica neuronal de áreas cerebrales involucradas en la
emoción, cognición y la memoria, modificando su actividad de forma medible.
Respirar para relajar
Lehrer y Gevirtz realizaron una revisión exhaustiva de
estudios sobre la respiración diafragmática lenta (6 ciclos por minuto) y su
impacto en la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC). Su objetivo era
explicar cómo esta técnica activa el sistema nervioso parasimpático (SNP) a
través del nervio vago, mejorando el "tono vagal", un indicador de la
capacidad del cuerpo para autorregularse frente al estrés. La VFC alta,
asociada a un tono vagal robusto, refleja un equilibrio neurocardíaco óptimo.
Los autores destacan que la respiración diafragmática
estimula oscilaciones resonantes entre el sistema respiratorio y
cardiovascular, sincronizando la actividad del SNP. Esto aumenta la VFC, lo que
se traduce en una mayor flexibilidad fisiológica: el cuerpo responde mejor a
los estresores, recuperándose más rápido después de un desafío. Además, la
activación vagal reduce la producción de cortisol y atenúa la inflamación
sistémica, ambos biomarcadores clave del estrés crónico.
La revisión subraya que personas con VFC alta no solo
muestran menor reactividad al estrés, sino también mayor resiliencia
psicológica (menor ansiedad, mejor regulación emocional) y física (mejor
función inmune y cardiovascular). Además, se asocia con un funcionamiento
cognitivo superior, como mayor atención y velocidad de procesamiento, gracias a
la optimización del flujo sanguíneo cerebral y la reducción del
"ruido" autonómico. Los autores proponen la respiración diafragmática
como una intervención accesible para mejorar la salud integral, desde
trastornos de ansiedad hasta enfermedades cardiometabólicas.
"Heart Rate Variability Biofeedback: How and Why Does
It Work?" Autores: Paul M. Lehrer y Richard Gevirtz. Publicado en:
Frontiers in Psychology (2014).
Otro estudio analizó si la variabilidad de la frecuencia
cardíaca (VFC) antes del despliegue militar podría predecir el riesgo de
desarrollar trastorno de estrés postraumático (TEPT) en Marines estadounidenses
expuestos a combate. Se midió la VFC en 1.200 Marines mediante
electrocardiograma en reposo, antes de su despliegue en zonas de conflicto.
Tras su regreso, se evaluó la presencia de síntomas de TEPT utilizando
criterios clínicos estandarizados.
Los resultados mostraron que los Marines con VFC más baja
antes del despliegue tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar
TEPT tras la exposición al combate. La VFC baja, un indicador de tono vagal
deficiente y desequilibrio autonómico (menor actividad parasimpática), se
asoció con una menor resiliencia fisiológica para manejar el estrés extremo.
Esto sugiere que la VFC no solo refleja el estado actual del sistema nervioso,
sino que también actúa como un biomarcador predictivo de vulnerabilidad a
trastornos psiquiátricos.
Los autores destacan que mejorar la VFC mediante maniobras
vagales holísticas (como respiración diafragmática, meditación o yoga) podría
fortalecer la resiliencia al estrés y reducir el riesgo de TEPT. Además, proponen
el uso de dispositivos de estimulación del nervio vago (ENV), que envían
señales eléctricas suaves al nervio vago para modular su actividad. Estas
intervenciones, al aumentar el tono vagal, restablecen el equilibrio entre los
sistemas simpático y parasimpático, ofreciendo una vía no farmacológica para la
prevención y tratamiento del TEPT.
"Association of Predeployment Heart Rate Variability
With Risk of Postdeployment Posttraumatic Stress Disorder in Combat-Exposed
Marines"
Autores: Arpi Minassian, Dewleen G. Baker, Victoria B.
Risbrough, Caroline M. Nievergelt, Adam X. Maihofer, Paul S. A. Geyer, Mark A.
Geyer.
Publicado en: JAMA Psychiatry (2015).
Respiración para atención, memoria y aprendizaje.
En 2013, el grupo del profesor Willem Huijbers identificó
que los ritmos respiratorios modulan la actividad de dos redes cerebrales
clave: la Red Neuronal por Defecto (asociada a la introspección y divagación
mental) y la Red de Atención Dorsal (vinculada al enfoque de actividades
externas). Usando resonancia magnética funcional en 18 participantes, se midió
la sincronización entre la respiración espontánea y la actividad cerebral
durante tareas de reposo y atención visual.
Los investigadores descubrieron que la fase de inhalación
activaba la Red de Atención Dorsal, mejorando la capacidad de procesar
estímulos externos (como una tarea visual). En contraste, la exhalación
prolongada correlacionaba con una mayor activación de la Red Neuronal por
Defecto, favoreciendo estados de introspección o "soñar despierto".
Esto sugiere que la respiración actúa como un "marcapasos
fisiológico", alternando entre el enfoque externo y la reflexión interna.
El trabajo propone que la respiración no solo es un proceso
automático, sino un modulador activo de la cognición. Al sincronizar redes
cerebrales antagónicas, podría optimizar la adaptación a entornos cambiantes:
inhalar para captar información relevante y exhalar para integrarla. Estos
hallazgos abren caminos para aplicar técnicas de respiración en trastornos de
atención o estrés, donde el equilibrio entre redes cerebrales está alterado.
En conclusión, la evidencia muestra que las áreas cerebrales
relacionadas con la emoción, la atención, la memoria y el aprendizaje son
moduladas por el patrón respiratorio, indicando un rol regulador activo de la
respiración en el comportamiento y la función cerebral.
"A
Respiration-Based Balance between Default and Dorsal Attention Networks" Autores:
Laura M. P. Muñoz, Willem Huijbers, et al. Publicado en: Journal of
Neuroscience (2013).
Un experimento que se realizó en la Facultad de Medicina
Feinberg de la Universidad Northwestern (Chicago, EE.UU.), investigó cómo la
respiración nasal influye en la actividad cerebral y la cognición,
específicamente en la memoria. Usando electroencefalografía (EEG) y resonancia
magnética funcional, los investigadores midieron la actividad cerebral de
participantes sanos mientras realizaban tareas de reconocimiento de rostros y
recuerdo de objetos. Se compararon los efectos de la inhalación nasal vs. la exhalación
nasal en la sincronización de oscilaciones neuronales y el rendimiento
cognitivo.
Descubrieron que la inhalación nasal (pero no la exhalación)
aumentaba la actividad en la amígdala y el hipocampo, regiones vinculadas al
procesamiento emocional y la memoria. Durante la inhalación, las oscilaciones
cerebrales en estas áreas se sincronizaban mejor, lo que facilitaba la
codificación y recuperación de recuerdos. Los participantes mostraron un 10-20%
más de precisión en tareas de memoria al inhalar por la nariz, comparado con
exhalar o respirar por la boca.
El estudio sugiere que la respiración nasal no es solo un
proceso pasivo, sino un modulador activo de la función cerebral. La inhalación
actuaría como un "gatillo fisiológico" que optimiza la sincronización
de redes neuronales relacionadas con la memoria. Esto explica, por ejemplo, por
qué inhalar profundamente antes de un momento crítico (como estudiar o tomar
decisiones) podría mejorar el rendimiento cognitivo. Además, abre caminos para
aplicar técnicas de respiración en trastornos neurológicos o estrategias de
aprendizaje.
"Nasal
Respiration Entrains Human Limbic Oscillations and Modulates Cognitive
Function"
Autores:
Christina Zelano, Heidi Jiang, Guangyu Zhou, Nikita Arora, Stephan Schuele,
Joshua Rosenow, Jay Gottfried. Publicado en: Journal of Neuroscience (2016).
En los años setenta, Bloch y Santibañez definieron los
“patrones efectores emocionales” como el conjunto de cambios en la respiración,
postura corporal y expresión facial que se presentan ante diferentes emociones.
Características de la respiración según la emoción:
Rabia: Inspiraciones y espiraciones de gran amplitud,
mayormente nasales y fuertes, con una disminución en el tiempo de inspiración.
Miedo: Respiración profunda con un patrón caótico, sin
periodos de apnea, y una tasa respiratoria reducida.
Tristeza: Ritmo respiratorio pausado, con tiempos
prolongados de inspiración, espiración y espacios de apnea.
Alegría: Similar a la tristeza en cuanto a pausas, pero con
mayor intensidad y predominancia de la respiración nasal.
Ternura: Patrón respiratorio suave, regular y sin cambios
abruptos.
Erotismo: Predominio de la respiración bucal, de forma
intensa.
Bloch propuso un protocolo de recuperación del estado
emocional denominado “step out”, que consiste en:
Posición de piernas relajadas y ligeramente abiertas.
Manos entrelazadas.
Inspirar por la nariz elevando los brazos detrás de la
cabeza y espirar por la boca bajándolos, con los ojos abiertos y la mirada al
frente.
Este protocolo activa áreas emocionales, particularmente la
amígdala.
Estudios sobre la relación entre respiración y respuesta
emocional:
Yuri Masakoa (Universidad de Tokio, 1997) encontró que 350
milisegundos después de iniciar la inspiración se produce una fuerte activación
en el polo temporal y en la amígdala (especialmente en el hemisferio derecho).
Se observó que las personas con alteraciones en la amígdala
presentan una deficiente modulación de la respiración ante estímulos
emocionales, lo que podría explicar la desconexión entre la respuesta mental y
corporal en situaciones de estrés crónico o trauma.
En 2005 se identificó que la corteza orbitofrontal, una zona
crucial para el bienestar, se ve influida por la respiración, y se observa un
fenómeno denominado “inspiración alfa” (aproximadamente 500 milisegundos
después de cada inspiración) en el que las neuronas oscilan al ritmo alfa.
Pranayama y la influencia de la respiración en el cerebro:
El término “pranayama” se refiere al control de la
respiración en el yoga, que consiste en técnicas para regular el patrón
respiratorio (por ejemplo, espiraciones controladas, inspiraciones y
retenciones).
En 2017, un grupo liderado por el profesor Krasnow publicó
en Science evidencia de vías anatómicas que conectan la respiración con las
áreas cerebrales implicadas en la atención, denominándola “vía pranayama”.
En 2020, un estudio en la Universidad de São Paulo evaluó el
impacto de la práctica de Bhastrika pranayama en participantes sin experiencia
previa en yoga. Tras un mes de entrenamiento:
Se observó una reducción significativa en los niveles de
ansiedad y emociones negativas en el grupo practicante, en comparación con un
grupo de control.
Los participantes mostraron un aumento en la actividad de la
corteza cingulada y la ínsula, áreas claves para la autorregulación emocional y
el estado mental.
Se halló una correlación entre los cambios corticales y la
mejora en el estado de ánimo, evidenciando que la práctica de pranayama moldea
la arquitectura cerebral.
Estos datos indican que la respiración y la respuesta
emocional están estrechamente interrelacionadas, ya que las áreas cerebrales
implicadas en la regulación emocional (como la amígdala y la corteza
orbitofrontal) reciben y responden a la modulación del patrón respiratorio.
Resumiendo: ¿Por qué respirar tranquiliza?
La respiración consciente es una herramienta poderosa para
calmar el estrés y la ansiedad. A continuación, te presento tres razones por
las que la respiración tranquiliza:
-Activación del nervio vago: Al respirar profundamente,
estimulamos el nervio vago, que envía señales al cerebro para reducir el estado
de alerta y promover la relajación.
-Enfoque en la respiración: Al concentrarnos en la
respiración, dejamos de lado el multitasking mental y la dispersión de
pensamientos, lo que nos permite estar presentes en el momento.
-Oxigenación de los tejidos: La respiración profunda oxigena
nuestros tejidos, lo que ayuda a reducir la tensión muscular y promover la
relajación.
¿Qué respiración hacer?
Hay diferentes técnicas de respiración que pueden ayudarnos
a activar nuestro sistema parasimpático.
Una de ellas es:
Tomar aire en 4 segundos inflando la panza (respiración
diafragmática), mantener el aire en los pulmones (apnea) 4 segundos y largar el
aire en 8 segundos.
Si ustedes respiran y están nerviosos o estresados, lo más
probable es que después de tomar el aire quieran largarlo inmediatamente. Esta
respiración propuesta:
-Envía la señal al cerebro que tiene que hacer una pausa
entre inspirar y expirar. Y lo obliga a hacer foco en respirar y no en la
dispersión mental.
-Además usa la respiración diafragmática para estimular el
nervio vago.
Repítela varias veces al día, especialmente cuando te
sientas estresado o ansioso.
La
columna vertebral constituye el eje central del cuerpo humano. Su diseño
estructural le permite cumplir múltiples funciones esenciales: brinda soporte
al cuerpo, permite la movilidad del tronco y protege a la médula espinal, que
forma parte del sistema nervioso central.
Está
compuesta por 33 vértebras, de las cuales 24 son móviles (7 cervicales, 12
torácicas y 5 lumbares) y 9 son fijas, fusionadas en dos estructuras: el sacro
(5 vértebras) y el cóccix (4 vértebras). Esta organización segmentada le otorga
al raquis una combinación única de rigidez y flexibilidad. (Hamill &
Knutzen, 1995).
Las
vértebras situadas entre el hueso occipital (en la base del cráneo) y el sacro
conforman el tramo móvil del raquis. Estas 24 piezas funcionan de manera
coordinada y secuencial para lograr una biomecánica eficiente y armónica. Esta
coordinación depende del correcto deslizamiento y alineación de cada uno de los
segmentos intervertebrales, lo cual permite una distribución equilibrada de las
cargas y una movilidad fluida.
Desde
el punto de vista funcional, la columna vertebral cumple tres roles clave:
-Aportar
rigidez estructural para soportar cargas axiales, especialmente en posición
erguida o durante actividades físicas.
-Proteger
las estructuras del sistema nervioso central, especialmente la médula espinal,
que discurre por el conducto raquídeo.
-Brindar
movilidad y flexibilidad al tronco, permitiendo movimientos de flexión,
extensión, rotación y lateralización.
(Kirby y Roberts, 1985; Panjabi, 1985;
Cuadrado y cols., 1993; Miralles y Puig, 1998).
Además,
la columna trabaja en estrecha relación con los discos intervertebrales, los
ligamentos y la musculatura profunda del tronco, los cuales actúan como
estabilizadores dinámicos. La pérdida de esta sinergia puede alterar la
mecánica normal y predisponer a disfunciones o patologías, como lumbalgias,
hernias discales o desequilibrios posturales crónicos.
Regiones de la columna
Región
cervical (7 vértebras, C1-C7)
Región
dorsal o torácica (12 vértebras, T1-T12)
Región
lumbar (5 vértebras, L1-L5)
Región
sacro-axial (5 vértebras, S1-S5)
Coxis
(4 vértebras)
Cada
región tiene características únicas que le confieren su función específica:
Cervical:
Conformada por 7 vértebras móviles, esta región permite la flexión, extensión,
inclinación lateral y rotación de la cabeza. También alberga las delicadas
estructuras del cuello, parte del tronco encefálico y la arteria vertebral que
irriga parte del contenido craneal.
Torácica:
Compuesta por 12 vértebras, la región torácica forma la parte media de la
columna. Ofrece estabilidad y protección a los órganos internos, como el
corazón y los pulmones, y facilita los movimientos de flexión y extensión. En
esta región se articulan las costillas. Lo que la hace menos móvil que las
lordosis.
Lumbar:
Con 5 vértebras, la región lumbar es la más grande y soporta la mayor parte del
peso corporal. Proporciona flexibilidad para actividades como la flexión hacia
adelante, la extensión hacia atrás y rotaciones.
Sacra
y Coccígea: Estas regiones inferiores están formadas por 9 vértebras
fusionadas, brindando estabilidad a la pelvis y sirviendo como punto de anclaje
para los músculos y ligamentos que sostienen la parte inferior del cuerpo.
La
columna vertebral está interconectada por discos intervertebrales,
articulaciones facetarias y ligamentos que trabajan en conjunto para mantener
la alineación y absorber el impacto durante el movimiento. Esto lo veremos más
adelante.
Lordosis
y cifosis
Las
curvaturas de la columna vertebral en el plano sagital (viéndola de costado) son
esenciales para su función y se dividen en cuatro curvas naturales:
Lordosis
cervical: Esta curva se encuentra en la región cervical (cuello) y es cóncava
hacía atrás. Ayuda a mantener el equilibrio manteniendo la horizontalidad de la
mirada y orienta los sentidos según ellos demanden de su movimiento.
Cifosis
torácica: La cifosis es una curva convexa hacia atrás que se encuentra en la
región torácica (parte superior de la espalda). Esta curvatura ayuda a proteger
los órganos internos vitales, como el corazón y los pulmones, y proporciona
estabilidad para mantener una postura erguida.
Lordosis
Lumbar: Ubicada en la región lumbar (parte baja de la espalda), esta curva se
dirige hacia adentro, similar a la lordosis cervical. La lordosis lumbar
soporta el peso del torso y ayuda a distribuirlo de manera uniforme a lo largo
de la columna vertebral.
Cifosis
sacra y coccígea: Estas curvas se encuentran en la región del sacro y del coxis.
Cuando
observamos la columna vertebral desde el plano frontal (es decir, de frente),
lo esperable es que no presente curvas. Cuanto más recta y simétrica sea, mejor
va a funcionar. Sin embargo, muchas veces, la lateralidad con la que escribimos
o realizamos distintos gestos motores puede generar una leve asimetría, y eso
puede derivar en una desviación de la columna. A este fenómeno lo llamamos
escoliosis.
Existen
escoliosis de tipo actitudinal (relacionadas con la postura) y estructurales
(asociadas a una modificación anatómica real). Las causas pueden ser múltiples:
desde discrepancias en la longitud de los miembros inferiores (la clásica
“pierna más corta”), hasta asimetrías en el tono muscular de base, que pueden
evaluarse con tests de posturología, acortamientos miofasciales y otras
variables.
Durante
mucho tiempo, estos factores no eran tenidos en cuenta. Cuando no se encontraba
una causa clara, la desviación era clasificada como “escoliosis idiopática”, es
decir, sin causa aparente. Hoy sabemos que las causas existen, y aunque la
genética influye, no lo determina todo. Por ejemplo, podemos heredar genes que
provoquen que un fémur sea más largo que el otro, pero si detectamos y tratamos
a tiempo esa diferencia, es posible evitar que ese niño o niña desarrolle una
escoliosis. Lo mismo sucede con los acortamientos miofasciales y las
diferencias en el tono muscular.
Estas
variables y cómo abordarlas serán desarrolladas más adelante.
Curvaturas
primarias y secundarias
Estas
curvaturas naturales se dividen en primarias y secundarias según sus
características estructurales de la columna en diferentes etapas del desarrollo
humano.
Curvaturas
primarias:
Las
curvaturas primarias son aquellas que están presentes al nacer y son las
curvaturas principales que se observan en la columna vertebral del feto. La
columna en este momento está en flexión y forma una gran ¨C¨
Las
cifosis primarias que se mantienen a lo largo de la vida incluyen la cifosis
torácica y la sacro-coxígea.
La
cifosis torácica se forma durante el desarrollo prenatal debido a la posición
fetal en la que la columna está flexionada hacia adelante.
La
cifósis sacro-coxígea se desarrolla debido a la forma de cuña de las vértebras
sacras y coxígeas que son un vestigio de la cola de cuando fuimos anfibios.
Algunos
autores agregan las cifosis occipital o craneana. Que si bien no son vertebras
al occipital muchos lo consideran C0 (cervical cero). Estas estructuras brindan
protección al encéfalo.
Estas
curvaturas primarias son esenciales para proporcionar espacio para los órganos
internos y para permitir el crecimiento y desarrollo adecuado del feto en el
útero.
Curvaturas
secundarias:
Las
curvaturas secundarias se desarrollan después del nacimiento a medida que el
bebé comienza a levantar la cabeza, sentarse, gatear y finalmente ponerse de
pie.
Incluyen
la lordosis cervical y la lordosis lumbar.
La
lordosis cervical se forma cuando el bebé comienza a sostener la cabeza y haciendo
el balconeo empieza a desarrollar la musculatura que sostiene la lordosis
cervical. Al desarrollarse los músculos que están en la nuca empiezan a tallar
la posición de las vértebras de manera que estas permitan desarrollar una
posición funcional de la cabeza, en un principio para explorar el mundo a
través del balconeo y poder captar más información del entorno. Y en segunda
instancia al poder sostener la cabeza le va a permitir pasar a cuadrupedia,
sedestación y luego a bipedestación. Todo esto hace que una parte de la columna
que era cóncava hacia delante pase a ser cóncava hacia atrás. Este es un claro
ejemplo de como la función condiciona la estructura, como el balconeo genera la
lordosis. Esto lo volveremos a ver porque la columna cervical no queda acá, sufre
modificaciones durante toda la vida. Y por el sedentarismo de nuestros días, el
uso de pantallas y de celulares es muy frecuente encontrar rectificaciones
(columna cervical recta) o incluso inversiones (columna cervical en cifosis
como cuando era un bebé). Se imaginarán que esta regresión en la columna, poco
tiene de bueno para quien lo padece.
La
lordosis lumbar se desarrolla cuando el bebé comienza a sentarse, gatear y
pararse. Empiezan a trabajar los músculos posteriores de la columna lumbar y a
generar activación de la zona media de la espalda (psoas, transversos
espinosos, abdominales, cuadrado lumbar, paravertebrales, entre otros). Esto
genera que se vaya conformando la lordosis en los chicos.
En
resumen, las curvaturas primarias son las curvaturas principales presentes al
nacer, mientras que las curvaturas secundarias se desarrollan después del
nacimiento a medida que el bebé alcanza hitos importantes en el desarrollo motor.
Estas curvaturas cambian durante la ontogenia para adaptarse a las necesidades
cambiantes del cuerpo a medida que crece y se desarrolla.
Más
curvas, más resistencia
Desde
el punto de vista de la ingeniería biomecánica, la disposición curvada de la
columna vertebral desempeña un papel crucial en su capacidad para resistir las
fuerzas externas. Como señaló Kapandji en 1981, la resistencia de una columna
se relaciona con el número de curvaturas presentes. Entonces la
ecuación sería N (número de curvas) al cuadrado y a ese resultado se le suma 1.
Esto significa que, cuanto mayor sea el número de curvaturas, mayor será la
resistencia de la columna.
Un
estudio realizado por Lapierre en 1996 respalda esta idea al afirmar que la
resistencia del raquis con tres curvaturas es aproximadamente diez veces mayor
que si la columna fuera completamente recta. Esta mayor resistencia es crucial
para proporcionar estabilidad y resistir las fuerzas de compresión axial que
actúan sobre la columna vertebral.
En
resumen, las curvas sagitales móviles de la columna vertebral no solo son una
característica anatómica, sino también una ingeniosa adaptación biomecánica que
aumenta la capacidad de la columna para resistir las fuerzas externas y
mantener la estabilidad estructural del cuerpo.
Usamos cookies propias y de terceros para ayudarte en tu navegación. Si continuas navegando consideramos que aceptas el uso de cookies.OKMás información